miércoles, 24 de agosto de 2016

LIII Festival Internacional de Cine de Gijón. Reseñas (I):

Adama:
"Sabida es la solvencia de la producción gala para presentarnos cada año una gama interesante de ejercicios de animación. Es indiscutible posicionar en la lista de las mejores cintas animadas de estos últimos años unas cuantas películas de la historiografía cinematográfica francesa. Su nueva apuesta,"Adama" intenta seguir la estela de un cine adulto, capaz de explorar numerosos caminos a través de las posibilidades de la animación. No obstante, lejos queda de las capacidades expresivas de sus predecesoras, pues el material narrativo es flojo y la conjunción formal no presenta motivos que merezcan ser admirados. La película navega de un modo sutil por las hazañas de la historia más cruenta del siglo XX (I Guerra Mundial) y colorea reflexiones sobre las continuas y latentes derivas entre los dos mundos. Su paleta discursiva funciona, pero más como ejercicio de definición sociopolítica que como película, pues en esta enmienda, sus convencionales giros, su manida trama y una animación repleta de cojeras imposibilita que lo que podría haber derivado en un deleite cinematográfico acabe aparcado en el mero entrenimiento didático."

NOTA: 6(***) 

Aferim!:
"Las posturas del nuevo cine rumano año tras año sorprenden por su amplio y rico arsenal de recursos expresivos y su capacidad de articular un discurso tan veraz como potente. Radu Jude, a través de un relato que parece un cruce entre las cómicas historias de los Monthy Phyton y Don Quijote de la Mancha, fragua una crónica de la Europa de principios de siglo XIX que tiene numerosas repercusiones presentes. Las continuas reflexiones que plantean los diversos trazos de la historia nos remiten e invitan a un ejercicio instrospectivo en la configuración de la Europa actual. La película, con sus errores y ciertas caídas de ritmo, mantiene con solidez el equilibrio entre la comedia negra y la crónica dramática, gracias en gran parte a las habilidades de un guion muy bien trabado, a una excelsa dirección y a dos actores protagonistas en aboluto estado de gracia."

NOTA: 7(****)

 Black:
"Sin grandes reinvenciones y feroces discursos, Adil El Arbi y Bilall Fallah configuran este particular "Romeo y Julieta" en la Bélgica actual. Una historia de mafias, etnias, divisiones sectoriales, que navega en la senda de los convencionalismos y del abuso excesivo de los tópicos, pero que en contraste, gracias a la habilidad de sus realizadores, se mantiene firme, con un gran sentido del ritmo y una sólida capacidad de convicción. Si la novedad queda de lado en este relato, si es cierto que aprovechando lo ya muy asentado se genera un film interesante por la fuerza de su discurso y la férrea postura de un equipo entregado, especialmente unos actores notables, liderados con acierto por la mirada expresiva de Martha Canga Antonio."

NOTA: 6(***)

 Brothers:
"La combinación entre la expresión artística y el ejercicio de retrato sociopolítico fermenta en numerosas producciones cinematográficas actuales. Un ejemplo de ello es este documental polaco que recorre a través del valor vital y pictórico de dos artistas la historia de un país, y de un momento decisivo en la historia mundial del siglo XX. El retrato de sus vidas como voz que da forma a las contingencias sociopolíticas que conllevan analizar ciertos ecos históricos se antoja de gran interés, frente a la materia cinematográfica que escasamente aprovecha los recursos expresivos y articula un discurso más bien anodino e inerte. La lucha entre los intereses cinematográficos y los históricos vislumbra un ejercicio quebrado, que rico por un lado, adolece en sus virtudes artísticas."

NOTA: 5,5(***)

martes, 2 de agosto de 2016

Crítica: El club

"Las heridas abiertas de un modo doloroso en la hecatombe planetaria acuden con sigilo a las derivas cinematográficas para encontrar una expresión férrea que ayude a canalizarlas. Este pudor, este silencio, provoca que a veces el discurso encuentre su camino de un modo impostado atendiendo a durezas expresivas y continuos subrayados que en vez de respaldarlo lo ahogan haciendo que resulte poco creíble. Pablo Larraín, uno de los realizadores más destacadados del cine chileno y representante de una interesante corriente que ha revolucionado la cinematografía iberoamericana, construye sobre una idea y unos valores de arriesgada exposición social, un ejercicio envidiable, sobre los dolores humanos, sobre la fina deriva que separa a buenos y malos, y sobre la enmienda de la redención. Sobre el imaginario católico se estructura una definición sociocultural y ética sobre lo que somos, lo que hacemos y la conclusión de nuestros deberes humanos. Encerrados en ese asfixiante retiro kafkiano, evocando sin duda al mejor Haneke y al imponente Pasolini, se tiende a equilibrar una definición coral de voces reales con la idea de trabar un mensaje que atiende a numerosas derivas planetarias. Abruma la claridad del mensaje, la dureza de las palabras, el fuego que arrojan las imágenes y en definitiva las extraordinarias capacidades de una película que demuestran el inconmensurable talento de un realizador que se ha ganado un puesto entre los grandes. Su extraordinaria visión acompañada de una fotografía prodigiosa teje el tapiz de un cuento siniestro que encuentra en un excelso reparto (a destacar la maestría de Alfredo Castro, Roberto Farías y Antonia Zegers), la verbalización de las posturas, los miedos, los silencios y las heridas de este aterrador relato. Tanto su construcción formal, como la expresión de sus estructuras conceptuales nos dejan este atronador "Club", un film que merece ser revisionado varias veces para entender y valorar la verdadera deriva de aquello que llamados pecados. Absolutamente la obra maestra del año, y si no, que venga Dios y lo vea (valga la ironía)."
 
Lo mejor: El extraordinario reparto y la delicias de su ejercicio fotográfico.



Lo peor: Su dureza puede provocar numerosos e injustos rechazos.



NOTA: 9,5(*****)

viernes, 22 de julio de 2016

Cine español de 2016. Críticas:

Cien años de perdón:
"Siguiendo la tendencia de la producción patria de fusionar las cuestiones del cine de género con los intereses e inquietudes sociopolíticas latentes, Daniel Calparsoro configura una apuesta de aparente solvencia discursiva. La película juega a definir la ambigua barrera entre víctimas y verdugos dentro de la esfera corrupta que nos asfixia y deforma como seres humanos. En este sentido, el discurso se plantea muy interesante, evitando los puntos extremos y configurando posturas que permiten establecer un discurso nada fácil y que invitan a numerosas reflexiones. En contra, frente a esta matizada parte, las definiciones de género se antojan bastantes débiles. La película no avanza, y si bien el arranque es imponente, el desarrollo de la trama se antoja tan lineal que roza lo plomizo. Escaso interés despierta un entramado que requería de mayores giros, y que escasamente los forma y atiende a la derivación más rutinaria. Si bien establecemos análisis complejos, poco o nada aporta este film desde el punto de vista más cinematográfico, e incluso narrativo. Mención a la solvencia de la factura técnica y a un muy inspirado Rodrigo de la Serna que acumula la mayor parte de los elogios interpretativos de la cinta."

NOTA: 6(***) 

La decisión de Julia:
"De productiva carrera en cine y televisión, pero alejado del foco de las cámaras Norberto López Amado, un realizador muy patente en nuestra industria, nos presenta un ejercicio muy intimista, que intenta indagar a través del pasado y el presente en nuestra psicología más pura. Su apuesta recorre numerosos vértices, que intentan construir una crónica humanista para comprender las dimensiones de nuestra identidad en comunión con lo que nos ha fermentado. Sin embargo, ni la trama, ni su aliada escóndida manejan buenas situaciones y personajes sólidos. La mayor parte de los giros de la película rechinan por su artificiosidad constante, llegando a rozar lo risible. Es una pena que una película de tal carga dramática y existencial provoque la risa involuntaria, pero es inevitable no sonrojarse con ciertas construcciones que parecen muy cercanas al ajercicio "culebronesco". En constraste, es admirable el trabajo de atmósfera que maneja la cinta, ya que la sensibilidad de su realizador se admira en una comprensión audiovisual absolutamente notable, fuertemente respaldada por un trabajo de fotografía de apreciaciones delicadas y capaz de explorar todo el universo psicológico de su protagonista. Punto y a parte para una Marta Belaustegui extraordinaria. Su composición rezuma elegancia y una capacidad de síntesis emocional admirable. Es una lástima que una composición tan solvente no sea vea respaldada por una historia y una película que advierten más cojeras que aciertos."

NOTA: 5(***)

miércoles, 20 de julio de 2016

Crítica: Macbeth

"Hay obras que parecen intocables y otras que se renuevan constantemente a través de diversas revisitaciones a lo largo de la historia. El ejercicio cinematográfico ha posibilitado acudir a la recurrente postura de la adaptación de ciertas obras de un modo consecutivo. Es el caso de la poderosa tragedia de "Macbeth" de William Shakespeare, una historia negra, violenta, retorcida y de interesantes reflexiones y derivaciones. Si atendemos a la historiografía del sector en competencia, rápidamente dos realizadores nos asaltan, ya que Orson Welles y Roman Polansky han firmado las dos películas más sólidas sobre este tenebroso personajes del imaginario shakespereano. Ahora Justin Kurzel, director australiano poco conocido, adapta el relato aportándole su personalidad estilística. Este "Macbeth" tiene una estética muy poderosa, capaz de manejar y expresar con solvencia todas las sensaciones que planean en la tragedia: el dolor y la rabia de sus personajes, fuertemente posibilitada por un extraordinario equipo técnico donde vibra la extraordinaria fotografía y el trabajo de ambientación. Sin embargo, el problema viene cuando esta poderosa fuente de expresiones decorativas no concuerda con la revitalización del discurso, pues estamos ante una adptación vieja, que resulta densa por momentos, y que escasamente sabe sacar provecho al texto más allá de los efectismo visuales. Hubiese sido interesante, teniendo en cuenta la interesante visión de su realizador, plantear ciertas renovaciones en las situaciones, los conflictos, los personajes e incluso en sus diálogos, para que el film resultara más apetecible y menos plomizo. No obstante, hay una rica aportación y que poco interesará a los puritanos de la obra, y es la redefinición del personaje de Lady Macbeth que en su matizada moralidad resulta aún más perversa que en ocasiones anteriores. Su visión, más cinematográfica que teatral advierte una exquisita incorporación al imaginario cinematográfico de esta tragedia. Igualmente, hay que admirar que Marion Cotillard, extraordinaria, consiga alcanzar de forma tan sublime los objetivos planteados a su personaje. Su mirada condensa la expresión del auténtico demonio, sin desmerecer a un Michael Fassbender que defiende con solvencia a este pérdido guerrero. La química entre ellos es abrasadora y posibilita la credibilidad de un relato que cojea por encontrarse lejos de las metas que podría haber alcanzado de acuerdo a sus posibilidades expresivas."
 
Lo mejor: La redefinición de Lady Macbeth en manos de una extraordinaria Marion Cotillard.


 Lo peor: La densidad de la propuesta.



NOTA: 6,5(***)

lunes, 18 de julio de 2016

Premio honorífico. VIII Premios Blogger Albertaco 2016

Llegando al cierre de este intenso, pero intermitente curso cinematográfico, se acercan los premios mayores de este blog (Bloggers Albertaco), para valorar la producción vista durante este período cinematográfico. Por primera vez y tras una intensa reflexión y valoración, este blog ha decidido entregar su galardón honorífico de forma póstuma a uno de los grandes realizadores de la esfera cinematográfica internacional, fallecido hace poco más de una semana. Hablamos del gran Abbas Kiarostami, una de las figuras más representativas de la "Nueva Ola del Cine Iraní". Autor de obras claves como "¿Dónde está la casa de mi amigo?", "A través de los olivos", "El sabor de las cerezas" o "Copia certificada", con las cuales, entre otras joyas ha ganado la Palma de Oro de Cannes, el Gran Premio del Jurado de Venecia, y la Espiga de Oro (por partida doble) de la Seminci de Valladolid. Su mirada crítica a la sociedad iraní, los matices de su discurso y las particularidades de su lenguaje han perpetuado una de las obras de mayor riqueza expresiva de nuestra era, referencia en la forma de articular el discurso cinematográfico para encontrar mensajes de gran poder social y cultural. Su fallecimiento hace unos días trajo una enorme conmoción en su país y en todo el mundo cinematográfico y cultural, por lo que este blog ha decidido entregarle este año el galardón cinematográfico honorífico de forma póstuma.

jueves, 23 de junio de 2016

LXIII Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Reseñas:

327 cuadernos:
-Zabaltegui-
"Andrés Di Tella, uno de los grandes maestros del documental latinoamericano, navega en las conclusiones de la memoria a través de los diarios del gran escritor de lengua hispana, Ricardo Piglia. Las líneas de descripción y el continuo ahondamiento emocional en la vida y obra del escritor permite obtener una síntesis curiosa sobre las vertebras de su existencia, y por ende, una curiosa mirada sobre las raíces que le han hecho fermentar toda su interesante producción narrativa. Es curioso el patente recorrido por las diversas vertientes de la vida del artista, como si su mirada constituyera la representación personal de una historia tan convulsa como la de Argentina en el siglo XX. Y es aquí donde apreciamos la división entre un documental de valores psicológicos y filosóficos y un testimonio sociopolítico de nuestra era. Quizás la forma de abordar las dos partes no encuentra su exacta comunión, ya que una provoca admiración en sus pequeños detalles y la otra atiende a un límite lineal y a una epopeya excesivamente subrayada que merma el discurso. No obstante, a pesar de sus condiciones quebradas, Di Tella nos regala un interesante testimonio sobre la historia, el arte y la vida a través de un discurso tan personal como el de Piglia."

NOTA: 7(****)

Las elegidas:
-Horizontes Latinos-
"Parece que la producción mexicana está determinada a contar cierto tipo de historias que sacudan la conciencia social de una realidad inmediata. Y así se plantea este film de David Pablos, que denuncia la injusta prostitución adolescente y las feroces mafias que la posibilitan. El tema, los motivos e incluso la trama no atienden a ninguna novedad. El catálogo de momentos se antoja ya abordado y la temática cae en un uso abusivo de los motivos más recurrentes. No obstante, David Pablos retrata este relato con tanta elegancia y capacidad expresiva que, aunque las deficiones resulten ya asentadas, uno no puede dejar de admirar la refinada belleza con la que se plasma el dolor y la masacre cometida. Es innegable la capacidad de capturar detalles de su realizador, así como la ferocidad de su discurso, que en apariencia amable, maneja situaciones y mensajes de gran crueldad. La espléndida fotografía acompaña en todo momento la historia, que crece en sus logros de poesía visual. Poesía al servicio de una narrativa honesta, que en todo momento deja respirar a sus personajes que toman forma en el ejercicio de un reparto espléndido, donde Nancy Talamantes brilla y condensa toda la explosión del relato, manejando uno de los gritos silenciosos más abrumadores del cine de este año. Una lección de como deleitarnos con historias ya contadas."

NOTA: 7,5(****)


Lejos del mar:
-Sección Oficial-
"Uno de los regresos más esperados en el último Festival de San Sebastián era el del interesante realizador Imanol Uribe, que prometía una vuelta arriesgada sobre las derivas que habían consolidado su cine. Su crónica del terrorismo de ETA resulta de obligado visionado para quien quiera entender la historia de este país a través del cine. Las intenciones de la película y la premisa se antojaban de gran interés, pues posicionar esta lucha entre la ética y los sentimientos no es una de las opciones más advertidas dentro de la producción cinematográfica actual y más contextualizando esta dialéctica dentro de una cuestión tan latente y de tal controversia. No obstante, desde el arranque el film suena a impostura, flaquea en sus opciones visuales, y poco a poco da forma a una trama inverosímil, que acaba sucumbiendo al fracaso más absoluto. La historia y sus personajes carecen de credibilidad. Hay momentos de vergüenza ajena en los que el supuesto dramatismo de las secuencias provoca la risa. Este innegable hundimiento se debe a un guion forzado, incapaz de plantear interesantes situaciones y creador de diálogos nefastos, y lo más importante, pobre en su idea de trascendencia ambicionada. A esto se une una dirección que incapaz de crear atmósfera y posiciones expresivas sólidas, atiende a un minimalismo que se excede en su intento de resultar cercano y acaba derivando en lo plomizo. Es una pena absoluta visionar este film, pues se ve clara la distancia entre sus intenciones y su resultado, y más contemplando realidades satisfactorias como el rico ejercicio sonoro que ofrece la cinta, así como sólidas intervenciones interpretativas. La mirada de Elena Anaya condensa con maestría el dolor y la confusión, dotando, en la medida de lo posible, de verdad a una película que rechina por artificiosa."

NOTA: 3,5(**)


Les démons:
-Sección Oficial-
"Tengo que admitir mi especial admiración por aquellas películas que derivan por cuestiones turbias de nuestro ecosistema social, las cuales muchas veces sucumben al silencio más injusto. El cineasta canadiense Philippe Lesage construye un ejercicio de reflexión sobre la unión entre los fantasmas de la infancia, de claro componente ficticio y nuestra realidad más cruel. El tema del abuso sexual y la continua comunicación con las derivas culturales de nuestra sociedad, y más ubicado dentro de un marco de elitismo social tan claro, es la columna vertebral de un film que maneja muchas espinas que pueden resultar dolorosas para quien las entienda. La película construye con acierto una atmósfera de película casi de terror, gracias en gran parte al solvente ejercicio de dirección, que cataliza poco a poco la tensión que otorga tanta solvencia al relato. No obstante, esta interesante solidez no se da la mano con los objetivos propuestos, que en cierta manera se quedan a medias. Se quedan muchos interrogantes sobre la historia, los personajes y en general sobre el discurso planteado. Las puertas abiertas no son cerradas, y lo que comienza con atino acaba derivando en un producto desmembrado. Motivo por el cual la película, que podría haber aspirado a más gracias a su notable gama de recursos, desaparece al poco de ser visionada."

NOTA: 6,5(***)

London Road:
-Sección Oficial-
"A priori pintaba interesante un musical de estas particularidades, muy alejado de la senda convencional de este género. Pero tras ser visionado, uno no sabe por donde empezar a definir el bochornoso producto que acaba de ver. La película no se sostiene por ningún lado. Puede que disfrutar de Olivia Colman o acomodarse en un acertado trabajo de fotografía sean motivos suficientes para salvar el film, pero ciertamente no. La película tanto en su deriva cinematográfica como musical atiende a tanto ruido que resulta insoportable. Lo que debería explorar las diversas vertientes temáticas del film, que no aparecen por ningún lado, atiende al caos más absoluto con canciones ridículas, actores que cantan tirando a mal y sobre todo con una falta absoluta de base que explique este uso injustificado de la música. Tampoco ayuda, albergarse en la historia que además de impostada resulta soporífera. Salvo las dos cuestiones señaladas anteriormente, todo lo demás grita al ritmo de un necesario final que nos haga salir de la pesadilla en la que nos hemos adentrado."

NOTA: 2(*)

Mia madre:
-Perlas-
"Disfrutar del mejor Moretti, es deleitarse con un cine vivo, con personajes reales capaces de enfrentarse con sentido común a las diversas derivas que les plantea la existencia. La última incursión cinematográfica de este notable realizador atiende a sus posiciones más sólidas al retratar una historia sobre el valor y el amor de la maternidad. La constante posición personal que planea sobre la historia y sobre cada uno de los personajes concede de forma casi incontrolable el don de la humanidad a todo lo que se plantea. Cierto es que lejos queda de la perfección de películas como "La habitación del hijo", pero este film sabe en su sencillez manejar sus cartas para edificar un relato certero, en torno a unos personajes con unos problemas que se podrían acercar a los de nuestra cotidianidad. La gama de voces de una manera u otra atiende al sufrimiento maternal como resultado del inmenso amor que requiere ser madre. Es innegable explotar emocionalmente ante tal verdad y más ante un retrato tan verídico como este. Moretti en sus recursos acerca su personal realidad a la del que disfruta con el visionado de esta obra, que crece en proporciones considerables gracias a la labor inmensa de sus actores. Absolutamente todo el reparto, incluido la excéntrica labor de Turturro (de gran inspiración), atiende a una excelencia no tan frecuente, pero sin duda la nota magna la pone ella. Margherita Buy brilla con una composición tan compleja como honesta derrochando emoción por los cuatro costados. Su excelente trabajo consolida la notable cuestión retratada por el mejor Moretti."

NOTA: 8(****)

miércoles, 15 de junio de 2016

LXXX Premios Oscar 2016. Reseñas:

45 años:
"Si Andrew Haigh nos dejó fríos con su anterior incursión cinematográfica apostando por una bella atmósfera vaciada completamente de alma, esta vez acumula sus capacidades e intenciones en un ejercicio mucho más maduro. Su presentación es más austera que en anteriores trabajos, pero la consistencia de la historia y el brillo de sus personajes deja poso. Tanto es así, que tras el doloroso visionado y la potente reflexión que este esconde, uno no puede de dejar de plantear la dialéctica que ofrece la película trasladándola a su vida cotidiana. Uno se queda con las miradas, los silencios, las precisas palabras que edifican una película admirablemente bella. Un film que maneja sus virtudes en sus magníficas sutilezas que toman forman gracias a una sólida dirección, un extraordinario guion y a unos actores impagables. La expresión de Charlotte Rampling quedará latente durante mucho tiempo. Su composición es tan compleja que a veces duele, al ser capaz de romper la barrera entre la ficción y la realidad, ofreciéndonos humanidad en estado puro."

NOTA: 8(****)

Carol:
"Es de admirar la enorme sensibilidad que otorga Todd Haynes a todas sus creaciones. Su última película, muy laureada a nivel internacional, vuelve a devolvernos la esencia de este interesante director, pero esta vez lo hace desde una instancia diferente. La película se presenta con refinamiento, su dirección construye poesía, el excelente nivel técnico (Perfectos ejercicios de música y fotografía) la dispara y sus vigorosos ejercicios interpretativos la consolidan. Pero hay algo frío en esta película, a pesar de su buena combinación de ingredientes. La imponente personalidad audiovisual olvida darle credibilidad y vida a la historia, fantasiosamente alejada de sus condicionantes históricos, ya que nadie da crédito ni a la historia de amor, ni a la respuesta de sus personajes. Todo resulta tan superficial, que la sensación gélida a pesar del bello envoltorio pronto nos atrapa. Con ello, es de admirar la potente audacia audiovisual de una película que se puede definir como bonita."

NOTA: 7(****)


Del revés (Inside Out):
"El reinado de Pixar sigue dando que hablar, sobre todo tras cierta caída cualitativa en los últimos años. Esta vez, su gran apuesta del año, atiende a los límites de la inteligencia emocional, dando forma a un productos para grandes y pequeños. Una película que intenta ser compleja, pero que en su intento de dar forma a nuestras emociones más internas queda quebrada. Quebrada porque si bien da forma a la parte sensorial e interna admirablemente, la ejemplarización de la realidad queda torpe, infantil y ciertamente superficial. La falta de credibilidad de esta sección hace que la película quede en un entretenimiento satisfactorio, de gran imaginario visual y bella partitura de acompañamiento, pero que lejos se encuentra de sus expectativas de transgresión dentro de una factoría como la que nos atiende."

NOTA: 6,5(***)


El abrazo de la serpiente:
"Ciro Guerra a través de dos historias encauzadas en diversos momentos del siglo XX edifica una interesante fábula sobre las consecuencias de la colonización. La película traza dos historias muy similares que intentan tejer un tapiz que maneja metáforas sobre el pasado, el presente y el futuro. Es de admirar la belleza formal de cada uno de los planos de esta película, impregnada de cierto exotismo, y cierto gusto por el detalle. Así es, cada una de las secuencias y cada uno de los silencios está pensado para dar forma al conjunto de elementos que edifican un discurso tan potente como rígido. A veces esa excesiva rigidez merma la intensidad dramática, y plantea la historia con cierta linealidad, impidiendo el contagio emocional que pedía la película y dejándola en un bello retrato de nuestros ecos pasados, de interesantes derivas reflexivas. Mención aparte merece el extraordinario trabajo de fotografía y la naturalidad de todos los actores."

NOTA: 7(****)


Ex Machina:
"El recurrente tema de la robótica, su avance y sus consecuencias sobre la humanidad tornan aquí de forma intimista. Alex Garland construye en cierta manera el mismo discurso pasado, pero dando forma a una historia más real, más pequeña, más capacitada para alejarnos de la fantasía y acercarnos a la realidad. Su admirable puesta en escena y sus bellísimos efectos especiales consiguen que el espectador se surmerga admirablemente en este interesante ejercicio, que maneja con precisión el ritmo y el lenguaje audiovisual, pero la historia no deja de atender a cotas de convención que poco o nada dejan poso o innovan con respecto a incursiones pasadas. Ello nos deja una película convincente pero que se pierde entre su altas ambiciones y que perdura por su excelente factura y su sólido reparto, en especial una inspirada Alicia Vikander."

NOTA: 6,5(***)


Joy:
La sobrevaloración de David O. Russell en Estados Unidos ha llegado a puntos de crispación. Su reiteración temática, audiovisual o definitoria resulta tediosa. Una vez más reincide en el mismo punto de partida: el sueño americano y sus consecuencias, y esta vez lo hace en una película que combina de forma extraña y desorbitada una amalgama curiosa de géneros. La construcción de la historia, la evolución de los personajes y la supuesta trascendencia de sus acciones aunque no atiende al desastre más aboluto, si es verdad que peca de una insuficiencia reprochable. El film es un quiero y no puedo constante que encuentra su desahogo en un final entre lo estúpido y lo fácil. Eso sí, esta vez Jennifer Lawrence, en su contención, firma un trabajo notable que levanta como puede una película al borde del abismo."

NOTA: 4,5(**)

La chica danesa:
"Uno de los cineastas más academicistas, Tom Hooper, vuelve a traernos una nueva composición en forma de biopic. Esta vez trata sobre el primer transexual de la historia, artista pictórico, que en su paleta discursiva planteaba numerosas opciones muy sugerentes. No obstante, el realizador torpe en su mirar, no aprovecha ninguna de las posibilidades otorgadas y construye un relato vacío, insípido, y edulcorado hasta la médula. La constante obligación de llorar a la que somete a su público Tom Hooper resulta abusiva e incluso soporífera. Se echa en falta tanta solidez desde la definición de los personajes hasta su retrato audiovisual, que el film llega acudir a cotas de aburrimiento bastante considerables. En contrapunto, es interesante remarcar la excelente ambientación de la película, desde la lograda escenografía hasta el bellísimo vestuario, así como una música bastante sólida. Elementos que intentan desviar el desastre acontecido hacia derivas más positivas, pues cada vez que centramos nuestra atención sobre un Eddie Redmayne acartonado valoramos constantemente lo que puedo haber sido y no fue. Eso sí, al margen de todo, es irreprochable la entrega absoluta de la notable Alicia Vikander, en un trabajo que acumula todos los elogios de esta insuficiente película."

NOTA: 4(**)

La gran apuesta:
"Construir un panorama general sobre las causas y consecuencias de la crisis económica mundial no es fácil, pero tampoco es recomendable acudir a artefactos enfangados de jerga para resolver un discurso de acercamiento. A esto segundo se acoge Adam Mckay sobre el libro de Michael Lewis para plantear un discurso que nos plasme con solvencia las controvertidas posturas acerca de este fenómeno planetario. Pero al acudir a la segunda opción, al plantear un conjunto excesivamente barroco y acelerado, lleno de términos al alcance de un reducidísimo porcentaje de la población, consigue un producto intragable, que se preocupa más por parecer trascendente que por perfilar una buena historia y unos sólidos personajes. Si bien el ejercicio de dirección y el audaz montaje merecen elogios, y algun que otro trabajo de interpretación (atención a Steve Carell), el conjunto de la cinta naufraga gracias a su ínfulas que poco o nada ayudan a construir un retrato certero sobre el derrumbe económico planetario."

NOTA: 3,5(**)

La habitación:
"La premisa era buena, y las opciones para desarrollarla parecían ricas, no obstante, Lenny Abrahamson firma una película quebrada por doble motivo. Por un lado, se atiende a una clara división cualitativa en cuanto a sus partes, y por otro lado, se advierte gran división en el tratamiento de él y ella. Es una lástima que un film con tan buen material de partida y con unas opciones visuales muy interesantes y demostrables dentro del habitáculo, poco a poco se vaya desplomando en pro de un ejercicio tan melodramático que en ocasiones abochorna y nos traslada a un tipo de cine prescindible. Es cierto que el estudio psicológico del niño resulta admirable, obviamente potenciado por una interpretación extraordinaria: Jacob Tremblay firma uno de los mejores trabajos del año, frente al abordaje de la madre, que resulta forzado y poco creíble, impidiendo que el trabajo de Brie Larson se desarrolle y resulte incluso impostado en la segunda parte del film. La falta de unidad del conjunto y sus excesivos escapes provocan que lo que podría haber bailado al compás de la admiración, naufrage en una suficiencia terrible, mantenida por uno de los mejores trabajos infantiles de la historia cinematográfica reciente."

NOTA: 5 (***)

La juventud:
"Las magnificencias de Sorrentino en "La gran belleza" consolidaron el extraordinario talento del mismo para crear imágenes de gran belleza al servicio de un discurso matizado de enormes complejidades. Su última película rechina demasiado al resonar en el eco de esta maravilla citada. Parece una continuación de la misma, contextualizada en otro lugar y con otros actores, pero esta vez atendiendo a un peligroso vaciado, que deja muchas costuras al aire. "La juventud" peca de pretenciosa, y esto se hila en sus salidas de tono dialogadas o en sus imágenes, que como postizos nos desvían de la trama y su cometido principal y añaden florituras a un discurso que esta vez se antoja muy frívolo. No obstante, el dominio de la cámara del realizador italiano y las conjunciones de un equipo técnico notable provocan que el seguimiento de la cinta sea digerible. El buen sentido del ritmo de la misma debe mucho al gran ejercicio de montaje y a unos actores bastante inspirados, donde Michael Caine, con frases entre correctas y prescindibles, nos regala un auténtico recital. En la cara B, está ese postizo de Jane Fonda, que sobra por todos lados, y se añade a ese deseo de introducir más recargamientos a un discurso tan vacío. Cine posmoderno en mayúsculas."

NOTA: 6 (***)

Los odiosos ocho:
"Todos sabemos de las posibilidades expresivas de un cine como el de Tarantino, pero también conocemos el claro descenso cualitativo que ha sufrido su obra en los últimos años, ciertamente aquejada de películas de excesiva duración que se pierden por las derivas de ciertos excesos. Esta última película, también de largo metraje, atiende a ciertos cambios en el cine tarantiniano. Por un lado, una disminución de la acción en pro de un ejercicio más dialogado, y por otro, una incursión mucho más histórico-cultural y menos plegada a las sendas del frikismo, que resultan incómodas para cierto público, donde me incluyo. Estamos ante uno de los guiones más extraordinarios de la temporada, capaz de armar en más de dos horas y media un auténtico ejercicio de estilo, que apenas cae en ningún momento, y que es capaz de equilibrar todas sus ideas, con el desarrollo de unos personajes muy interesantes. Todo en la película está muy medido, y las precisas anotaciones históricas, de gran valor cultural, definen el conjunto y acaban sucumbiendo a un proceso reflexivo sobre lo que ha sido y es la historia de Estados Unidos. A este magnífico ejercicio de escritura, acompaña la hipnótica mirada del Tarantino, envuelta por el mejor abrazo técnico, el de una fotografía extraordinaria, una música precisa, y una ambientación de ensueño. Auténtico ejercicio de expresión que contempla en un magnífico reparto el mayor alcance de sus posibilidades. Es admirable el trabajo de todos y cada uno de ellos, pero sobre todo de la extraordinaria pareja que conforman Kurt Russell y Jennifer Jason Leigh, cuyos ejercicios hablan por sí solos. Se puede achacar a la película la larga duración, cierta autocondescencia por los desvíos, o quizás algunos pasajes innecesarios, pero es innegable que estamos ante uno de los films más estimulantes del año, y ante una de las obras más maduras de su realizador."

NOTA: 8,5(****)

Steve Jobs:
"Normalmente lo que hace flaquear el trabajo cinematográfico es un guion mal construido, que provoca que el desarrollo posterior no sea tan satisfactorio a pesar de los medios puestos. Aquí, se antoja el caso contrario al descrito, pues si Aaron Sorkin plantea este ejercicio biográfico de un modo alternativo, basándose en una pieza de tres actos y manejando diálogos de gran inteligencia y admirable credibilidad, la expresión audiovisual de Boyle es pobre y reduce las posibilidades del guion labrado a cierta linealidad que incomoda. Así es, ni Boyle ni su equipo consiguen hacer frente con entereza al material narrativo existente, y acaban lastrando el conjunto. Con ello, es de admirar la postura alternativa de este biopic, labrado en tres actos y a través de tres momentos decisivos en la historia personal y profesional de Jobs, así como a través de un conjunto de hipérboles, símiles y metáforas que bailan a un ritmo muy frenético. Gracias en gran medida a la inmensidad de una notable Kate Winslet y al extraordinario trabajo de uno de los grandes actores de la esfera mundial: un Michael Fassbender gigantesco que provoca admiración ante cualquier composición que labra, y más especialmente ante este Steve Jobs absolutamente impagable."

NOTA: 6,5(***)